Corazón Partido

on 25 diciembre 2010

Corazón Partido
   (Primera Parte)

En Mateo 24 hay una interesante pregunta de los discípulos y una más que inquietante respuesta de Cristo: "Dinos,... ¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?" En los versículos 4 al 13 Cristo responde con una mezcla de advertencias, profecías y enseñanzas.

Una de aquellas respuestas es la que da sentido a mi artículo: "... Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará" 

A simple vista... ¡Parece preocupante! 

Es obvio y -para mí- fuera de toda discusión quienes son los "muchos". Hay algunos que quieren situarles en el mundo pero los muchos son creyentes quienes en el contexto de descomposición de la sociedad y, como resultado de una malicia extendida en la iglesia... se verán enfriados en su amor. 

Es preocupante que estos creyentes del amor frío, sean muchos. Hubiera preferido que sean pocos porque -siendo muchos- hay más posibilidades de que tú y yo podamos entrar en este grupo. Así que, estos muchos no van a reconocer denominaciones ni organizaciones: Hasta los creyentes más pintados y quienes gustan proclamar de que viven el evangelio bíblico... ¡Pueden acabar dentro! 

Yo podría identificar a estos muchos con la iglesia de "Laodicea" -la última de las siete- que también es señalada como una iglesia popular y... multitudinaria.  

¿Sobre que fundamento hago esta afirmación? Sobre dos...

Tenemos que hilar fino aquí. Estos muchos sufrirán un cambio de consecuencias imprevisibles... Esto puede significar que una parte conserve su amor pero sin congregarse y otra, busque iglesias que se ajusten más a los nuevos retoques hechos en el amor.

Hay países enteros que se han convertido en una larga milicia de creyentes apartados de la iglesia que -sin embargo- siguen creyendo en Dios -ahora- a su manera. Tienen cierta afición por la Biblia, consumen música cristiana, sermones radiales y libros pero... ya no quieren saber más nada de cultos, iglesias y pastores. 

Al otro lado, encontramos otro fenómeno. Multitudes que una vez fueron radicales en su fe, vivían la "senda antigua" del evangelio primitivo, tenían una fidelidad "a prueba de balas"... que hoy los encuentra siendo parte de "Ministerios" revestidos de una muy fina capa de verdadera espiritualidad que termina reinterpretando porciones enteras de la Biblia...

Estoy hablando de creyentes que -una vez- habían rendido su vida en el altar del sacrificio pero ahora ya no comulgan con aquello. Es más, reniegan de todo lo tradicional para venir a ser parte de un evangelio nuevo y más aceptable que licuó las viejas verdades para dar a luz un producto pensado para el hombre moderno. 

Enfriados en el amor, no necesariamente significa fríos. Más bien, calmados, serenados o apaciguados. Hay una palabra que lo resume todo: templado. La misma palabra que Cristo usó para la iglesia de Laodicea en una versión más incisiva: tibio

Este es el peligro que todos enfrentamos. Son muchos los que se enfriarán. Por eso, las nuevas doctrinas y las iglesias modernas congregan a... ¡multitudes! A no confundirse. No tiene porque ser la bendición de Dios que las llena sino porque Cristo dijo: "El amor de muchos se enfriará" 

Así que, un creyente tibio o templado en su amor es también uno vencido y derrotado. 

Uno que ya no quiere plantar cara a sus propias carnalidades, al diablo y al mundo. Uno que ahora se niega a vivir las contradicciones de la vida cristiana. 

Uno que acepta la reinterpretación de Dios como uno que sólo existe para "colmarnos de bienes" y a la Biblia como apenas una simple fuente de principios de éxito...


Alex de la Iglesia 


3 comentarios:

Alex de la Iglesia dijo...

Hola Hermanos y Amigos,

Aquí va un nuevo artículo.

Recíbanlo como mi presente de Navidad..!!

¡Dejen comentarios!

Alex de la Iglesia

Cristocentro dijo...

Muy bueno el post....!

Alex de la Iglesia dijo...

Gracias hermanos de Cristocentro...

Saludos

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