Manipulacion (en la iglesia) IV

on 24 marzo 2011

Manipulación (en la iglesia)
(Parte cuatro)

Tiempo atrás, quedé profundamente impresionado con un artículo acerca de la manipulación en la iglesia moderna llamado: Iglesias abusadoras. Nunca pensé que tal artículo podía existir (¡menos en internet!) porque cuando uno oye este tipo de cosas suele pensar que asiste a un hecho aislado, algo fuera de lo común. Sin embargo, cada día que pasa, esta situación parece repetirse con más frecuencia... 

La pregunta es: ¿Por qué? Acaso, ¿No había manipulación en la iglesia primitiva? ¿Y en la Biblia?

En mis artículos anteriores, queda demostrado que la manipulación no es nueva. Tenemos registros bíblicos que datan de la iglesia primitiva como es el caso de Corintio y de Diótrefes, en la época apostólica. Así que la manipulación no es una novedad, lo que es noticia es la frecuencia y los métodos cada vez más sofisticados que ahora suelen emplearse.

En el artículo anteriormente mencionado, Pat Zukeran (Pastor y conferencista de la iglesia Bautista en Richardson, Texas), hace una lista de ocho características de iglesias u organizaciones que podrían estar abusando de sus miembros. De mi propia experiencia, estas características son increíblemente acertadas y, aunque tenemos un abanico de iglesias manipuladoras que van desde la más hasta las menos radicales, encontrarás que todas tendrán algún elemento presente…

No estoy diciendo que todas las iglesias manipulan. Lo que digo es que cada vez hay más iglesias que manipulan y, que hay nuevos métodos de manipulación que por su sofisticación pueden pasar inadvertidos. Es por eso que no estoy hablando de sectas pseudo cristianas sino de iglesias. Probablemente, un nuevo tipo de iglesias a las que no se las puede catalogar de sectas tradicionales aunque empleen técnicas de manipulación que parecen recordarles…

Como reconoce Pat Zukeran hay algunos que llaman a estas iglesias abusadoras “sectas basadas en la Biblia” He dicho anteriormente, que estas iglesias pueden pasar inadvertidas y la razón es que a diferencia de las sectas comúnmente reconocidas, estas iglesias suelen aparentar –al menos por fuera- una fuerte pureza y severidad en sus creencias doctrinales. Además, acostumbran a jactarse de que ellos son la iglesia al modelo bíblico, la continuación del libro de los Hechos y, quienes están –casi con exclusividad- en el pleno mover de Dios…

Estas pretensiones dan alas a sus miembros quienes acaban por sentir y creer que pertenecen a alguna clase de iglesia especial, un remanente incorruptible, un selecto grupo que “tiene el cielo comprado” De allí, que es muy difícil razonar con ellos mientras están dentro de la “rueda” Esto provoca que lenta y progresivamente, se alejen de todos quienes no están de acuerdo con sus creencias. En el camino, muchos han abandonado a su circulo social (familiares y amigos) para concentrarse en un nuevo y selecto grupo que parece cerrarse sobre sí mismo. Esta no es más que otra técnica de manipulación para aislar y tener un mejor control de sus seguidores.

Mientras Cristo era criticado por los fariseos por su permanente asociación con los gentiles y publicanos (gente común fuera de los círculos religiosos), estos parecen ir en la dirección contraria, creando sobre sí una agenda cerrada de amistades y conocidos que siempre deben coincidir con la misma y estricta visión de la iglesia a la que pertenecen.

Como he dicho, son iglesias sectarias que basan su creencia en la Biblia (lo que a simple vista las muestra como algo auténtico) pero siempre de un modo excesivo y exagerado (lo que radicaliza sus creencias y acaba convirtiéndolos en sectarios).



Ten presente que toda verdad llevada a un extremo es susceptible de caer en falsa doctrina. Por eso la Biblia –tomada sin ningún interés personal- presenta una Verdad perfectamente equilibrada donde Dios es Amor pero también es un Juez Justo, y un Juez Justo que deviene también en Amor.

Sin embargo, estas iglesias sectarias toman de la verdad lo que favorece y contribuye a sus intereses. Así, el concepto bíblico de la familia puede ser radicalizado hasta un extremo que aparta a sus seguidores de los verdaderos seres queridos para sustituirlos por nuevos padres y hermanos provistos en dichas iglesias. Alejados de los razonamientos de gente imparcial que –aunque no comparten sus creencias- llevan su sangre y pueden advertirles de lo que ocurre, se vuelven fácilmente manejables a los intereses de líderes que sólo ven en ellos otra oveja más que esquilmar

La mayoría de estas iglesias sectarias son levantadas por la voluntad de hierro con que sus líderes controlan a sus seguidores. Para ello tienen que llevar a un extremo otro concepto bíblico como es la fe y las obras. Al final, acaban proveyendo una fe por obras lo que les permite –veladamente- contar con una mano de obra gratis y dispuesta a llevar a cabo cualquier sacrificio. Muchos jóvenes idealistas y genuinamente consagrados, fueron y son la mano de obra barata que iglesias sectarias se han servido y aún se sirven para construir verdaderos “imperios de la fe”

Hay iglesias auténticas que tienen su motivación en edificar el reino de Dios aunque no sean el motivo de mi artículo… ¡Gracias a Dios por ello! La razón de este estudio sobre Manipulación en la iglesia es para advertir a gente inocente a no convertirse en “carne de cañón” de iglesias abusadoras. Cuando uno lee “el amor de muchos se enfriará” no puede menos que pensar en la legión de gente que serán defraudados por iglesias así.

Y es que la demanda es tan intensa y el sacrificio tan grande que cuando uno descubre el abuso y manipulación de la que ha sido objeto… ¡cuesta un parto volver a levantarse!


Alex de la Iglesia


Manipulación (en la Iglesia) III

on 06 marzo 2011

Manipulación (en la Iglesia)
(Parte tres)

Está claro que sus maneras eran vox pópuli, y que gente de peso -como el Apóstol Juan- tenían identificado a Diótrefes como el que "Le gusta tener el primer lugar" o "Ambiciona ser el primero" Tenemos aquí, el primer ejemplo en la iglesia primitiva de un hombre que intenta gobernar en vez de administrar, mandar en vez de guiar y manejar en vez de conducir. Así que estamos ante un típico caso de: Manipulación

Porque en la raíz de toda manipulación se encuentra la ambición por ser el primero, Diótrefes es el arquetipo por excelencia. El no entiende el ministerio en términos de servicio sino a sí mismo. Las gentes no son la finalidad. Él no está allí para suplir necesidades sino para controlar voluntades. En fin, la iglesia es sólo una excusa para llevar a cabo sus propios intereses…

Hay algunos que tienen la romántica idea de que un personaje así no puede crecer, menos durar en la iglesia; sin embargo, aquí está Diótrefes pertrechado en su posición, ejerciendo un férreo control y –llegando incluso- a presentar ofensiva a la mismísima autoridad apostólica.

Personajes de esta calaña han existido y persistido siempre… ¿Cómo tratar con ellos?

Una de las cosas que se ha perdido hoy, es la capacidad para individualizar este tipo de líderes. Juan no era partidario de aquellos que prefieren callar y mirar para otro lado porque un hecho así no se puede espiritualizar (“no juzgues”), sino que debe ser denunciado. Tampoco creía que ponía en peligro “la causa de Cristo” clasificando a Diótrefes como un ambicioso y oportunista. Ni siquiera era de la creencia que los mundanos se burlarían si denunciaba sus arteros métodos de control… La denuncia está en la Biblia y… ¡allí se quedará!

Es más, aquí se queda mi aplauso a Juan, sobretodo en una generación donde los intereses creados condicionan los valores y la verdad con una falsa capa de seudo espiritualidad que no es bíblica…


Así que veamos los tres métodos de manipulación de Diótrefes:

En la antigüedad, los apóstoles desempeñaban un papel único a saber: Fueron nombrados, ungidos y comisionados por Cristo. Presidían la iglesia en el principio, encargados de poner los fundamentos fueron los principales autores de los libros en el Nuevo Testamento. Sin embargo, en su afán de protagonismo, Diótrefes no sólo ignoró tal autoridad sino que la combatió: “…parloteando con palabras malignas contra nosotros;…” o “… nos denigra con palabras maliciosas…”

Hay un tipo de manipulación que se ejerce desde el púlpito y que usa la predicación como medio para auto promoción y control. Estoy hablando de un tipo de mensaje en el cual Diótrefes hacía acusaciones falsas contra los demás con la evidente intención de promocionarse a sí mismo.

En una iglesia, la gente suele ser muy susceptible. Un líder puede promocionarse hasta ser elevado a la categoría de un fetiche con la complicidad de su propia gente. Puede –incluso- manipular sus mentes para que crean lo que él cree y, nieguen lo que él. Por eso es obvio para mí que –en todo esto- Diótrefes tenía sus seguidores y Juan sus oponentes… Es fácil encontrar gente que siguen a tal o cual líder, sin importar si el tal tiene un testimonio dañado, si cree falsas doctrinas o si su patrimonio ha aumentado considerablemente…

Y es que cada día más, las gentes siguen una personalidad antes que un carácter

En aquel tiempo había un fuerte ministerio itinerante. Evangelistas recorrían las iglesias. Los recursos eran escasos y su sostén dependía de la buena voluntad de quienes le recibían. La hospitalidad era un bien muy apreciado…

Sin embargo, Juan tiene que reconocer que Diótrefes más que como un líder se comportaba como un caudillo: “… y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos,…” El predicaba que la Iglesia no pertenece a ningún hombre pero –de hecho- actuaba como si fuera propietario de ella y por eso, se reservaba el derecho de admisiónClaro, en el fondo de la cuestión, él negaba dar hospitalidad porque sentía que ciertas personas podían amenazar su propia seguridad… Su subsistencia estaba basada en protegerse a sí mismo y –obviamente- era muy celoso de ello. Cualquier cosa que pudiera ponerle en peligro era digna de ser combatida o… ¡eliminada!

Alguien dijo que detrás de todo buen manipulador se esconde un pequeño dictador… Diótrefes demostró cierta opresión en sus acciones “Además, impide a los que los quieren recibir y los expulsa de la iglesia” Este manejo prohibitivo refleja al pequeño dictador que había en él. Y es que no todos estaban de acuerdo con su arbitrario manejo. Hay algunos –por ejemplo- que no aplauden la prohibición que se hace a la gente que tiene el “delito” de pensar diferente…

Así que “se rebelan” al sistema establecido por Diótrefes invitando a los impedidos… Pero Diótrefes ha construido un régimen de autoridad (al igual que los Césares en la antigua Roma) donde él se ha nombrado el ungido por Dios. Esta es una frase de tanto peso que puede hacer tambalear a sinceros creyentes con mentes débiles obligándoles a ser parte de un juego que no comparten…

Como he dicho, un grupo se sale de la norma. No cometen ningún crimen, no hablan mal de Diótrefes, ni cuestionan en público sus cuestionables decisiones… Lo único es que invitan a la gente que están prohibidos por Diótrefes. Pero, para un pequeño dictador como él que vive sospechando de su sombra, este grupo se convierte en gente peligrosa porque –en su mente- están desafiando su particular autoridad…

¿Qué reacción cabe para un opresor así? ¡Los expulsa de la iglesia! porque cuando intimidación no funciona, para un opresor, la expulsión es un recurso todavía a mano…

Alex de la Iglesia