El Cristiano Consumista

on 12 junio 2011

El Cristiano Consumista:
La Iglesia de Consumo...

A finales del Siglo XIX, la 2º Revolución Científico Industrial y el incremento de las ganancias a raíz de la demanda interna, crearon la Sociedad de Consumo. Quizás el hecho que dio el puntapié inicial, es la aplicación de la cadena de montaje que Henry Ford empleó en la fabricación de automóviles en 1901. A partir de aquí, el consumo individual constituyó el núcleo de la actividad económica…


Para aumentar la producción y las ganancias, había que incrementar el consumo. Para acrecentar el consumo, había que influir en los gustos de las gentes y crear nuevos valores. Al final, la publicidad obró el milagro en tal forma -que en la actualidad- las modas surgen o se eclipsan obedeciendo las pautas que marca la publicidad costeada por las multinacionales...

Este tipo de consumo basa su fuerza en el apetito por la compra. Así, comprar se ha convertido en el pasatiempo preferido de mucha gente que ve en la adquisición de bienes una forma de presumir realización y -a la misma vez- de lograr el grado de aceptación dentro de los patrones que marca la sociedad consumista. Este afán consumista, tiene como vehículo a las clases medias y ha creado una nueva figura: El Comprador compulsivo

No hace mucho que esta sociedad consumista ha puesto sus pies en la propia iglesia para descubrir de buen agrado que el cristiano moderno, también puede ser otro individuo consumista. A las pruebas me remito…

Había un tiempo en que las organizaciones religiosas tenían el manejo de las casas editoriales, los emprendimientos discográficos eran costeados por iglesias y las películas eran el resultado de asociaciones como la de Billy Graham… Más allá de algunos entresijos doctrinales (como la eterna dicotomía entre Bautistas y Pentecostales por ejemplo), el manejo de tales proyectos estaba en manos de cristianos y el resultado era un producto no comercial pensado para un público espiritual… ¿Quién no fue bendecido con el libro El Progreso del Peregrino?... ¿A cuántos no impactó películas como La cruz y el Puñal? y ¿los himnos y coros de anónimos? Sólo por citar algunos ejemplos…

Sin embargo, alguien advirtió que los cristianos modernos tenían una tendencia compulsiva a consumir nuevos productos religiosos fuera de los tradicionales, y que grandes sectores de la iglesia estaban ávidos de un cambio en el sentido de su fe. El culto severo y riguroso estaba dando paso a una profunda flexibilidad, y el otrora radicalismo doctrinal a la tolerancia; lo que indudablemente abría las puertas a la secularización que podía adaptarse una vez que fuera sutilmente… ¡cristianizada!


Hubo algunas corrientes -incluso dentro de la iglesia- que anticiparon tal cambio. Quizás, el más popular fue Oral Roberts pionero del movimiento “Siembra de Fe” quién hizo célebre la frase “La semilla de la dádiva es la… de la fe” En 1950, Roberts fue el precursor del “Evangelio de la prosperidad” que se sirvió de la TV para prometer a sus seguidores que sus ofrendas regresarían multiplicadas ¡7 veces! Esto provocó que muchos cristianos codiciosos, invirtieran cuantiosas cantidades en su ministerio elevándole a la categoría de “Gurú espiritual” y permitiéndole construir un imperio de la fe, que a veces se vio afectado por escándalos sexuales y monetarios de sus colaboradores…

Pero Roberts, apenas era la punta del iceberg que anticipaba los cambios que se venían. Más tarde, llegaron los Jim Bakker (El Club PTL), Jimmy Swaggart y los Pat Robertson (Club 700) por citar algunos de los que recogerían el manto arrojado por Oral Roberts para continuar fabricando nuevos imperios y demostrar a la vez, que la fe también podía ser un buen negocio para una mente ambiciosa y comercial, que supiera explotar las olas del fervor consumista de la iglesia…

Alguien dijo: “El cristianismo comenzó como una relación personal con el Señor Jesucristo. Cuando llegó a Atenas se convirtió en una filosofía. En Roma se transformó en una organización. Al arribar a Europa se insertó en la cultura, pero hoy día es… ¡un gran negocio!

En la satírica e irreverente serie South Park, Cartman el niño egoísta y xenófobo, quiere formar una banda de música para lograr un disco de platino: “¿Rock cristiano?... Si hacemos canciones sobre como amamos a Jesús… los cristianos comprarán…” Más adelante intenta convencer a Token… “¡Los cristianos componen una audiencia de 180 millones de americanos! Si cada uno de ellos compra nuestro álbum a 12,95$ eso hará un total de... Dos billones trescientos treinta y tres y un mil millones de dólares ¿Aún quieres irte…?” Obviamente, Token no se fue… Esto que algunos creen un ataque a la fe cristiana, ¿no es en realidad una sátira de algo que está ocurriendo en la iglesia y no queremos ver? o... ¿Sólo Cartman hizo tales cuentas?

Hay quienes sitúan el final de los 80, como el tiempo en que las grandes compañías comienzan a pujar por el negocio religioso con la compra de Editorial Vida en 1988 (la rama latina de Zondervan) por Harper Collins que a su vez pertenece a la NewsCorp de Rupert Murdoch. Otras compañías vieron el filón comercial y ahora tienen ramas religiosas: Por ejemplo, Time Warner tiene a Warner Faith y Thomas Nelson Publishers al Grupo Nelson que a su vez es propietaria de Editorial Caribe Betania y la revista “Bendiciones Hoy”

Este fenómeno se repite en la música, donde Mirra pertenece a Warner Music (una división de Time Warner) aunque quizá el caso más emblemático, sea el de Zomba Récords que en el año 1994 hizo la 1º de sus muchas incursiones en la escena de la música cristiana con la compra del Grupo Brentwood Music. En 1996, Zomba compró a Reunión Récords y en 1997 a la Benson Music Group lo que finalmente le convirtió en el mayor sitio de catálogo de música cristiana del mundo. Y la lista continúa…

Así que una vez que hemos asumido nuestro consumismo a ultranza, y que admitimos el fenómeno de la publicidad en una sociedad e iglesia consumista como la nuestra… ¿Quién está manipulando nuestras mentes? ¿A que intereses responden? Y lo más importante… ¿Qué estamos consumiendo? 

Alex de la Iglesia
(http://cristianomoderno.blogspot.com/)
Links:
Rick Warren ¿pastor de Rupert Murdoch?
http://www.youtube.com/watch?v=JUb8DuArgnw

"Hard Rock Christian" por South Park
  http://www.youtube.com/watch?v=DTFUf2F-X5c 

6 comentarios:

Alex de la Iglesia dijo...

Hola a todos,

Aquí de nuevo para presentarles un nuevo post sobre consumismo en la iglesia moderna. Quiero dar gracias a Oinagas por su coment sobre South Park que inspiró este artículo...

Saludos

Andres Bebop dijo...

Hola!
Muy acertada tu entrada en este nuevo post; los fenómenos como el consumismo a menudo van asociados con otro tipo de manifestaciones propias de la postmodernidad como el individualismo y la ausencia de un discurso que apele a un metarrelato o una narrativa concerniente a una esperanza escatológica (tan propia del cristianismo) y me llama la atención que esas variables han sido bien interpretadas y manejadas por los empresarios de la religión que en aras de los intereses de su negocio, y tan encausados con la sicología de masas, se han encargado de diseñar mensajes enfocados en el "aquí" y el "ahora" dejando de lado el componente escatológico; por otra parte, son notorios asimismo los mensajes que apelan al gusto y ego de la gente como por ejemplo, "ser un campeón", "Dios te ha llamado a ser el Billy Graham del siglo XXI", "eres parte de la nueva generación que cambiará el mundo" y similares que OBVIAMENTE aseguran el regreso de la gente a la iglesia, pues es un mensaje que se vende mucho más fácil que ponerse a hablar de la Trinidad o la Resurrección...
Un comentario aparte, publiqué en mi facebook el video de South Park y se armó una tormenta como era apenas lógico jajaja

Espero poder actualizar mi blog sobre estos temas y cordialmente quedas invitado a visitarlo ;-)

Saludos!

Joel Calleiro dijo...

¡Excelente artículo Alex! La evolución que venimos experimentando dentro de las Iglesias hacia el consumismo masivo es en parte impulsada por el ego y la avaricia de algunos líderes y por los ejecutivos de la publicidad y la mercadotecnia, los cuales han descubierto que los cristianos constituyen un mercado muy lucrativo para sus productos.

En el ámbito de la música esto es aún más prevalente, ya que la introducción y la popularidad de la música contemporánea abrieron el camino para que artistas y empresas entraran en acuerdos, muchas veces millonarios, presentando sus grabaciones a un mercado que no parece tener fin. Hoy día la música cristiana representa el sector de mayor crecimiento en la industria y tiene un renglón importante en el programa de los premios Grammy (categoría Gospel) cual señala su recepción como género “aceptable” dentro del mundo comercial.

Los gurús del “marketing” saben que todo lo que se requiere es “cristianizar” el producto, ya sea poniéndole una letra cristiana a una salsa o un merengue o colocando un emblema o una camiseta o una playera; como resultado, lo que quizás no hubiera sido aceptable dentro del contexto de una iglesia, ahora está a la venta en las librerías cristianas, en la misma iglesia, o en cualquier sitio del internet.

No quiero limitar el tema al asunto de la música, pues creo que hay evidencias claras que el consumismo dentro de la iglesia es el resultado de nuestro afán de hacer “todo cristiano,” por lo que compramos cualquier cosa que tenga una cruz o un texto bíblico grabado en su superficie, no importa si es una cubierta para una Biblia o un marcador de libros hecho en China. Lamentablemente todos llevamos por dentro lo que llamas “el apetito por la compra” y los mercaderes de la industria o del “negocio cristiano” lo saben y lo explotan.

Pastor Daniel Brito dijo...

Pastor Daniel Brito,

Gracias estimado hermano Alex, muy bueno su blog.

Bendiciones en Cristo.

Alejandra Fontenla dijo...

Si bien es cierto que el nuevo tiempo apela al individualismo, al consumismo como manifestación del postmodernismo, entre otras yerbas, no creo que todo lo debamos poner en la misma bolsa de gatos, es verdad que el marketing nos alcanzó, si! Pero también es cierto que no todo tiempo pasado fue mejor, si bien fui bendecida con “El Progreso del Peregrino” y “Con la cruz y el puñal” también he padecido libros y películas de bajo presupuesto que no me bendijeron en absoluto, películas con actores cristianos que lo hicieron “pa’ la Gloria de Dios” donde no encontré excelencia y menos Gloria…
La música, es cierto que es un gran negocio, pero no para todos, creo que hay quienes realmente quieren bendecir al pueblo, al menos yo he sido edificada con hermosas melodías y maravillosos libros.
Creo que en estos últimos tiempos debemos estar alertas, y saber elegir, como le dijo el Señor a Jeremías “y si sacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca” pienso que hay cosas buenas y que hay cosas malas, no me gusta demonizar todo…
Estoy de acuerdo que hay negociados, estoy de acuerdo con que se apela al individualismo, estoy de acuerdo con que si existen en nuestras iglesias compradores compulsivos etc. Pero también es cierto hay hijos de Dios que buscan ser excelentes y que no se venden, ni comprometen su integridad por escribir un libro o grabar un buen cd de música cristiana.
Gracias Alex por tus artículos!! Es lo que siempre elijo para leer!!

noticias cristianas dijo...

Dios bendiga muy bueno el post te felicito hermanito sigue hacia adelante

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